jueves, 8 de noviembre de 2012

Loss.


"I've been starin', I've been starin' into space... Always tired, not a smile, such a waste. I don't wanna, I don't wanna know... I can't tell you, I just have to go. Of all the people, of all the people to let me down. Of all the people, of all the people, why now? Save me, save me, save me, save me... Bring me something, bring me something I can use. Well, here's one thing, but it't not the one I choose. I can't help it, hope you show up soon. I can't help it, I'm counting on you. (...) Can you tell me, can you tell me what went wrong? Guess I should've seen it comin' all along... Gotta fight it, gotta be strong. Gotta be something, can't let it drag on and on..."


Buscando y buscando en todas partes sin saber (been starin' into space...). Un cansancio inagotable, la alegría se desvanece, los días van y vienen (such a waste...). Un total sentimiento de pérdida... ¿Pérdida de qué exactamente? Esa es la cuestión. Ser, no ser, cómo ser, qué ser, quién ser. ¿Cómo ser y quién ser? Que alguien nos salve. Buscando y buscando en todas partes sin saber, buscando un consuelo al menos (bring me something I can use...). Un sustituto, un reemplazo (not the one I choose). Buscando, pero también esperando. ¿Qué peor manera de perder el tiempo e incrementar esa horrible sensación de pérdida que esperar algo que nunca vendrá? Aún más trágico, ¿cómo saber que nunca vendrá? (Can't help it, hope you show up soon.) En esa incansable e impaciente espera tortura un lapso de tiempo demasiado extenso, hay un inexorable hilo de pensamiento a seguir con libertad para prolongarse cuanto haga falta. Preguntas, preguntas y más preguntas sin respuesta (can you tell me what went wrong?). Luego las conclusiones fuera de sitio, las conclusiones apresuradas y mártires (guess I should've seen it coming all along). Finalmente, vendrán las ganas de seguir. Las ganas de seguir luchando en la espera, las ganas de ver el final, la fuerza para hacer amena la impaciente manera de pasar del tiempo. Todavía así, las ganas de salvación tampoco se agotan. 



viernes, 2 de noviembre de 2012


De todos los miedos irracionales existentes, habidos y por haber, podría haber elegido tener una relación estable y cordial con las mariposas. Guardar la dignidad y temer algo menos débil y poco atemorizante.