lunes, 6 de abril de 2015

En la sala de reuniones


Oh, my one, I'm so happy that you've got so far
I know the good, the great, is working you like a charm

Hoy te escribo porque nunca te escribo, porque te pienso y no te hablo apenas, porque te miro sin hacerlo realmente. Te he roto y recompuesto como he podido a lo largo de los años. Pocas veces he dudado antes de quebrarte los huesos y arrancarte el corazón del pecho para pisarlo con los pies descalzos, sintiendo la carne entre mis dedos y cómo se retuerce bajo la planta del derecho. Hoy te escribo para recordarte que estoy aquí, que he guardado los cuchillos, que ya no rompo espejos al verte, que quiero mirarte de frente y hablarte. Más que todo, te escribo para poder escucharte. Me estoy desgranando el alma por y para ti y estás en todos los pequeños trocitos recogidos por mis manos cuyos restos se quedan debajo de mis uñas. Estás cargada de tantas cosas a la vez que a veces me resultas vacía. Estás llena de pérdida, y eso pesa como nada. 

Oh, my one, rushing away with a bag full of bones
I know the place you left still won't leave you alone

¿Por qué me miras a veces con esos ojos tan grandes llenos de miedo? ¿Qué temes ya? No tienes nada de lo que estar asustada. No hace falta salir corriendo. Huir no es la respuesta, y tengo que recordártelo mínimo tres veces por semana. Donde sea que vayas, no dejarás de arrastrar a los fantasmas y el vacío y todos los cofres llenos de horrores. Tarde o temprano... En fin. Siento que no me crees, no te culpo por ello, pero espero que algún día puedas mirarme y ver que sí es cierto todo aquello que te prometo. Además, si no lo es, te aseguro que me encargaré de arreglarlo. Ese es mi trabajo aquí, para ti. 

The crow, the cat, the bird and the bee, 
I'm sure they would agree that my one is falling for tricks,
smoke and mirrors playing your wit


Hoy te escribo porque nunca te escribo aunque camino contigo. Porque sabemos que aunque algunas veces los altibajos vayan casi por horas, el tiempo no deja de correr. Hoy te escribo porque esto es más nuestro que mío, porque el otro día vi tu reflejo roto subiendo a casa de madrugada y se me partió el corazón en dos. Te susurré un perdón desgarrado como bien pude. Hoy te escribo porque lo siento, por todas las veces que no he sabido hacer las cosas. Hoy te escribo por ese momento en que miraremos atrás y veremos lo lejos que hemos llegado. Aunque, mmmmm, no tengo ni idea de lo que estoy haciendo. Oh, bueno. Quizás, no sé, supongo que tal vez te escribo para decirte lo que pienso. Espero tu respuesta cuando volvamos a vernos en la sala de las paredes grises y la mesa alargada. Te estaré esperando, no llegues tarde.  

A hue and cry waiting to blow under your skin, wherever you go 
still I wish that I knew the taste of something that good