He escrito y reescrito montones de palabras, de oraciones inconexas que no podrán asomarse a ver la luz. En todo este tiempo he evitado juntar las letras que me lleven una a una a tirarme por el precipicio de declaraciones innecesarias, sobrantes, inútiles. He huido de cada pedacito de mí, aunque no de golpe, sí en pequeñas dosis. Me he tocado las entrañas con los dedos desnudos y he sentido cómo la herida sigue palpitando y vertiendo su sangre en todas y cada una de mis acciones. Me he desbordado (como siempre) y luego he recogido hábil mis trocitos (novedad, creo) sola. Sigo desperdigada por todas partes, destruida, planeando cómo recolocar las piezas que voy decidiendo mantener en mí para que vaya todo encajando, lentamente. Creo que voy rehaciéndome como puedo. Creo. Porque nunca logro estar segura. Supongo que es parte del proceso. Supongo, creo, espero.
He reído hasta que ha dolido y he llorado y sollozado y gritado como si me estuviera muriendo. He bailado y cantado y bebido y gozado. He creado, he soñado, he planeado. He leído y visto y he olido las flores y la comida recién hecha. He corrido y he tirado y golpeado. Me he hecho montones de fotos: una de carnet horrorosa y con mis amigos y sola. En unos años podré señalarlas y decir: aquí estaba yo así o de aquella otra manera y blablablablabla. He hablado y hablado y hablado y confesado y escuchado nuestras tonterías e historias nuevas y aconsejado y dicho y hecho y, y, y, y muchas cosas. Cantidades enormes de palabras amontonadas día sí y día también. He escuchado música, pero casi siempre la misma, ya no sé qué escuchar. He estado perdida, estoy perdida y confusa dando vueltas. Me he reencontrado con recuerdos. Me voy tropezando con ellos cada dos por tres. Voy a volar. Voy a volar como hace años no lo hacía. He conocido y conoceré. He probado y he sentido hasta los huesos. Si algo puedo decir es que he sentido, siento, sentiré. Y por ello he creído en lo imposible y he reído, llorado, creado, soñado, planeado, visto, corrido, golpeado, hablado, confesado, desbordado, hecho, dicho, volado, tropezado, caído. Y ahora por ello voy a reírme y crearme y soñarme. Y miles y miles y miles de cosas más. He sentido tanto que dentro de todo ello ha destacado siempre un deseo que busco sofocar. Es parte del camino, algunas de las baldosas. Aún sigue latiendo.
Finalmente, o lo sientes o no. Y no.
![]() |
| Maira Kalman |
