martes, 28 de mayo de 2013

De extremo a extremo.

Comienzo a preguntarme si esa pequeña nación se rige la mayoría de las veces por el miedo. Quizás sea el caso de todas las demás pequeñas naciones. Entonces, en nuestro diálogo interno le dije: 
-Aunque aúllen los fantasmas, las montañas y sus horrores me devoren. Aunque sienta que sólo mi sombra es capaz de sostenerme y no dejarme ir... Serás mi sombra entonces. Lo llevo a fuego. 
Y es que a veces ahí dentro todo se vuelve tragedia y no siento, no, sino que sangro, me desbordo. Pero luego me paralizo, razono y se me pasa la tontería.  Y entonces vuelvo, y vuelvo, y vuelvo... ¿donde voy y de donde vuelvo se refiere al mismo lugar?

She's dying to meet you.

Baby Says - The Kills

Baby says, "if ever you see skin as fair 
or eyes as deep and as dark as mine,
I'll know you're lying".

lunes, 20 de mayo de 2013

L'écume des jours - Boris Vian.

16
Colin iba corriendo por la calle.
-Va a ser una boda muy bonita... Es mañana, mañana por la mañana. Estarán todos mis amigos...
La calle conducía a Chloé.
-Chloé, tus labios son dulces. Tienes la tez de fruta. Tus ojos ven como es debido. y tu cuerpo hace correr calor por el mío...
Por la calle corrían canicas de cristal y, detrás de ellas, niños.
-Harán falta meses y meses para que me sacie de darte besos. Harán falta meses y meses para agotar los besos que quiero darte, en las manos, en el pelo, en los ojos, en el cuello...
Tres chiquillas cantaban una canción de corro redonda y la bailaban en triángulo.
-Chloé, querría sentir tus senos sobre mi pecho, mis dos manos cruzadas sobre ti, y tus brazos alrededor de mi cuello, tu cabeza perfumada en el hueco de mi hombro, y tu piel palpitante, y el olor que se desprende de ti...
El cielo estaba claro y azul, el frío era todavía intenso, pero se le sentía ceder. Los árboles, negros del todo, ostentaban, en el extremo de sus ramas marchitas, retoños verdes y henchidos.
-Cuando estás lejos de mí, te veo con ese vestido de botones de plata, pero, ¿cuándo lo llevabas puesto? No, no fue la primera vez. Fue el día de la primera cita, bajo tu abrigo pesado y dulce lo llevabas ceñido al cuerpo.
Empujó la puerta de la tienda y entró.
-Querría montones de flores para Chloé -dijo.
-¿Cuándo hay que entregarlas? -preguntó la florista.
Era joven y frágil, y tenía las manos rojas. Ella adoraba las flores.
-Llévenlas mañana por la mañana y después llévenlas a mi casa. Que nuestra alcoba quede repleta de lirios, de gladiolos blancos, de rosas y de montones de otras flores blancas y, sobre todo, pongan también un gran ramo de rosas rojas...

Es bueno recordar de a pocos o tener mucho que contar.


Estoy intentando convencerme de que abandonar a una persona no es lo peor que se le puede hacer. Puede resultar horroroso, pero no tiene por qué ser una tragedia. Si uno no dejase nunca a nada y a nadie, no tendría espacio para lo nuevo. Evolucionar constituye una infidelidad: a los demás, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo. Cada día debería tener al menos una infidelidad esencial, una traición necesaria. Se trataría de un acto optimista, esperanzador, garantizaría la fe en el futuro. Una afirmación de que las cosas pueden ser no sólo diferentes, sino mejores. (Todas las canciones hablan de mí.)

Últimamente no hacemos más que hablar de cambios, de Heráclito, del olor de las nubes. ¡Tranquilidad! Pero vaya tontería, exclamar tranquilidad, así no hay manera de tranquilizar a nadie.  "Calma... calma... los ingleses dicen caaaalm."

No me quiero despedir. Sí, hay que dejar espacio para lo nuevo, pero... Pero, ¿por qué? Sí, claro que sé por qué, pero no quiero saberlo. Tengo que saberlo. Sé que lo sé, sé que tengo que saberlo, pero a veces no lo quiero. No se puede querer nada siempre, todo el tiempo, 100%. O quizás sí, pero es que 18 años no son suficientes para afirmar nada. O quizás sí, pero no nos atrevemos. Aunque a veces sí, a veces nos atrevemos. Es imposible decidirse. 
Bueno, intento no pensarlo, pero es que es domingo... Y los domingos tienen un tinte muy dramático y una banda sonora depresiva. Son días de vestir de azul, de bajar por el ascensor y no por las escaleras, de lluvia y frío. De alguna pequeña alegría que, por ser domingo, se magnifica y aprecia mejor. Es una tontería, lo de los domingos, pero cada cual cree en sus propias tonterías. 
Todos los finales dicen que son nuevos comienzos, pero por su condición de finales a mí se me presentan como un túnel oscuro y sin final, como fauces enormes listas para masticar(me) y engullir(me) sin pensarlo dos veces. 
Para rematar, el frío acompaña. Las nubes grises, el cielo opaco, la brisa polar. El olor a lluvia y el olor a primavera se entremezclan y me estrangulan con su hedor agridulce que sólo huele a despedida. Apesta a final, a que se acabó y no hay nada que podamos hacer. Y tendría que ser fácil, pero es difícil dejarlo ir.

jueves, 9 de mayo de 2013

Estaré ahí cuando aterrices




I know it isn't dignified to run... But if you run, you can run to the Coney Island rollercoaster, ride to the highest point and leap across the filthy water, leap until the Gulfstream's brought you down. I could be there when you land, I could be there when you land, I could be there when you land... 

(you know you are so elegant when you run)

You can run to that statue with the dictionary, climb to her fingernail and leap, yeah, take an atmospheric leap and let the jet stream set you down. 

(I could be there when you land)

(come on over here)

miércoles, 8 de mayo de 2013

Donde sea que aterrices...

Pisar un charco con las botas, dejar huellas mojadas en el cemento seco.
 Las primeras pisadas en la nieve prístina. Cuando empieza a llover, al comienzo, las gotitas... Levantar la cabeza, cerrar los ojos y sonreír.
El frío nocturno veraniego, que no llega a frío. El sol en un día frío sin viento. Las listas infinitas de cosas que hacer cuando tengamos tiempo libre.
El sol de media tarde, naranja. El sol de media tarde, naranja, cuando vas en tren a Madrid (o a cualquier otra parte).
Las voces graves. Un bajo sonando. Un bajo sonando al principio de una canción.
Las burbujas. Hacer burbujas. Hacer burbujas gigantes en Sol. Los globos de colores. Los globos que se han quedado en mi habitación. Los jarrones con flores (insólitos habitantes de la mesa del comedor).
 Las instantáneas. Los inconvenientes analógicos. Los relojes analógicos. Las cámaras analógicas. Las libretas.
Los rotuladores de colores. La purpurina. Las lentejuelas. Los jerséis enormes. La plastilina. La tiza. Las rayuelas. Rayuela. Las cartas. Los cereales rellenos de leche.
Las uñas azules.
Mis olores favoritos...
Ese olor, 
ese
olor.
Olor penetrante.
Que inunda, que invade, que coloniza las tierras.
 Ese olor,
ese
olor.
Confunde, inhabilita, paraliza.
Ese, ese, ese.
Es curioso. Desbordante, sí, relajante. Envolvente, envolvente es la palabra.
Como estar en casa, que te envuelve, te envenena, te asfixia, te revive.
Muero y renazco en ese,
  ese,
olor.
Y me flota el cerebro, me flota el cerebro, flota el cerebro, el cerebro y se llenan los huecos.
Y despacio, despacio, len-ta-men-te, mente, mente flotante.
Huele a verano, a verano, a verano y a primavera y a otoño y a invierno. Huele a verano, a todas las estaciones del año.
No es olor,
es Olor.
No huele,
sino Huele.
Huele a cielo, a paraíso, a infierno. Al Edén, en el distante Edén, a esta alma cargada de pena si en el distante Edén...
Huele a que me desenvuelvo y me hago un ovillo: a que me deshago y me desintegro (sin querer), me caigo y me recojo (me caigo y me levanto).
Huele a que recaes, recaigo
(recaigo seguido, las cosas recaen),
 recae, recaéis, recaemos, recaen seguido.
 Me disuelvo.
Ese olor,
ese
olor.
Olor penetrante, penetrante como una bala. Atónita ante el olor, aún sin lograr descifrarlo, sigo.
Ese, ese Olor.
Bueno,
¿es suficiente esta descripción?