jueves, 31 de julio de 2014

Over the moon!

Creo que me he dado cuenta de algo importante. Pero no estoy segura. No porque no sea cierto sino porque estos días no logro fiarme de mí misma. No es que hubiera un bus, no es que no me bajara nunca del mismo bus o sí lo hiciera o nada de eso. Es que hay cientos y miles y millones de buses. De vidas. De todo. Quizás si fuese cierto y una parte de mí siempre diera vueltas en el mismo autobús. Mirando por la ventana. Quizás siempre será así. Quién sabe. Un trocito de mí lo cree. Sólo el tiempo puede darnos la razón. 

Tengo tantas ganas de hacer tantas cosas que otra vez vuelvo a sentir como si mi vida fuera una sala de espera de un hospital. Aunque supongo que la única conclusión útil que puedo sacar al respecto es que siempre habrá que tener paciencia y esperar cosas mejores. O alguna conclusión madura y adulta y reveladora y profunda que aún no siento que me cale dentro de verdad. Al menos las ganas las tengo. Si algo tengo y algo me sobra son ganas. Ganas de vivir y de sentir y de seguir adelante y de dejar atrás y de cambiar y de hacer las cosas bien. "Hacer siempre lo incorrecto es una forma de acertar". Hasta que aciertas. Y es que metí tanto la pata que durante mucho tiempo no tuve otra manera de hacer las cosas. O quizás por creer eso le puse menos ganas y me tropecé incluso más. Quién sabe. Y al final acerté a lo grande. La cosa es que tengo que volver a hacerlo, porque puedo. 

Bonjour, Tristesse

Hablando de esas ganas locas de hacer cosas mientras estoy atrapada de nuevo en la sala de espera que a veces es mi vida... Quiero irme, sin huir, simplemente quiero irme lejos. Quiero vivir. Quiero estar sola. Quiero irme a Grecia y quiero ir a la Riviera Francesa porque vi una película y simplemente quiero estar allí y llevar un bañador rojo y una camisa vaquera atada como Cécile. Quiero huir a Hawaii y encontrarme cuando vuelva a Los Angeles gracias a un pequeño-gran empujón y mi creación artística (porque haga lo que haga, nunca logro escapar de las comedias románticas). Quiero ir a Ibiza y Formentera porque he visto fotos y me he enamorado. También a Lanzarote a ver las estatuas que juegan con el viento. Quiero ir a Estados Unidos e irme de festivales y estar por el metro de Nueva York y escribir sobre toda aquella gente. Porque todos los tópicos alimentan mis fantasías sobre la gran manzana y que todo es posible en la ciudad que nunca duerme. Y es que necesito milagros en mi vida ahora mismo. Quiero sentarme en cafeterías en todas partes del mundo y beber té o comerme un trozo de tarta o lo que sea. Quiero irme a la montaña y hacer senderismo. Quiero vivir en el Círculo Polar al menos ocho meses y ver el sol de la medianoche y la aurora boreal. Hablando de mudanzas, yo también quiero irme a Londres a buscarme la vida. Quiero viajar tanto... Quiero irme a una casa en mitad de la nada a mirar las estrellas flotando en una piscina en la oscuridad de la noche y escuchar el auténtico silencio. Quiero ir a las tirolinas o a esos trampolines en los que te ponen arneses y saltas hasta lo más alto. Quiero estar en una montaña rusa de verdad, y no en esta de emociones que gobierna todo mi sentimentalismo y mi organismo a partes casi iguales. Quiero hacer muchísimas fotos y escribir. Quiero subirme a azoteas, a aviones, a sitios altos para verlo todo con más perspectiva y ser consciente de mi pequeña aportación en el cosmos, en el caos del universo (ah, la antítesis). Quiero tener una casa con un ventanal enorme y una biblioteca personal con uno de esos sillones en el alféizar de la ventana. Quiero ver la luna llena siempre. Quiero ser Natalie Portman en Closer y salir a tiempo: "I don't love you anymore, goodbye". Quiero ir a un baile de máscaras. Quiero hacer surf y montar a caballo y competir con el sable. Quiero perderme sólo para poder encontrarme. Quiero saber en mi lecho de muerte por qué viví. Y mil cosas más.

Tal vez no sea capaz de fiarme de mí misma, pero al menos sé que estoy dando el primer paso. Ahora sólo me quedan todos los demás. 


Moon River, wider than a mile, 
I'm crossing you in style someday
Oh, dream maker, you heart breaker... 
Wherever you're going, I'm going your way.
Two drifters, off to see the world, there's such a lot of world to see.
We're after the same rainbow's end,
waiting 'round the bend
My huckleberry friend,
Moon River... and me.



lunes, 28 de julio de 2014

Resumen informativo (turning over a new leaf)



Ya no siento nada al ver mariposas. Estoy perfectamente tranquila en la oscuridad, apenas enciendo las luces por la noche, solamente si es estrictamente necesario. Hablando de necesitar, ya no necesito taparme ni el cuello ni los pies por la noche (costumbre de más de una década debido a terrores nocturnos y sonidos inexplicables del viento en el piso dieciséis -me decían que eran brujas y yo me lo creía). No veo nada en mi cabeza por las noches, me duermo relativamente rápido y me despierto demasiado pronto. Ya no logro pasarme las mañanas durmiendo. Ni las tardes. Bueno, casi. Y es pronto para hablar. Los segundos se me pasaban tan lentos al principio que quería tirarme por un puente, pero el tiempo ha vuelto a la normalidad y es el alivio más grande que he tenido desde entonces. Ahora me paso las horas viendo películas, series y pegada al boli bic azul cristal y mi Cuaderno Irónico, a modo de diario abordo. Creo que poquito a poco se me abre el estómago, pero no paso de las tres comidas al día. Llevaba una semana sin escuchar música, pero hoy ha surgido, así sin más, igual que todos los demás avances minúsculos que me llenan en trocitos diminutos por dentro. Es cuestión de actitud. Y de ser capaz de tener la actitud, para empezar. (Whatever Lola wants, Lola gets.) Esta mañana me desperté antes del amanecer. Me descuidé un momento y cuando volví a girarme hacia la ventana ya entraba una luz azul por el agujero entre la persiana y el alféizar. Me dio de lleno.

Es difícil dejarte ir, soltarte, todo eso... pero he descubierto que el primer paso es quererlo. Y yo lo quiero, lo quiero más que a nada. Hay algo ahí fuera esperándome. No sé lo que es, pero tengo muchísimas ganas de descubrirlo. 


domingo, 27 de julio de 2014

En la luna (I am lying on the moon)

"She has the passion of a python. She just devours me whole every time, as if I were some over-large rabbit. That's me. The bulge around her navel -if you're wondering what it is -it's me. Me, buried alive down there, and going mad, smothered in that peaceful looking coil. Not a sound, not a flicker from her -she doesn't even rumble a little. You'd think that the indigestible mess would stir up some kind of tremo in those distended, overfed tripes -but not her! She'll go on sleeping and devouring me until there's nothing left of me."
Look back in anger, John Osborne 

Veía la luna a través de tu ventana rectangular. Estaba envuelta por una nube naranja que parecía de fuego, ardiendo redonda y grande en medio del cielo que se estaba oscureciendo. Y nada más.