jueves, 30 de julio de 2015

Night finds you


on my feet I stand tonight
stand alone inside the air
an extraordinary man
everything stops and holds me there

Hay algo acerca de la noche... Algo. No lo sé. Lo siento, me golpea de lleno: miro al cielo; ahí están las nubes y la luna llena, el aire fresco, 22ºC. La sensación liberadora es inigualable, ni el sol en sus mejores días puede llenarte tanto la piel y los pulmones y los ojos. La oscuridad o la ausencia de luz. No sabría señalar exactamente cuál de las dos es. La luna, la luna brilla más que el sol en ese momento: llena, redonda y blanca. La carretera, la soledad. Es totalmente cierto aquello que tanto dicen y repiten de que hay cosas que solamente tienen sentido de noche. Otorga algo especial. Un pacto bajo un manto de misticismo sin estrellas, la bruma envolvente de la vida noctámbula. Un sacrificio a la luz de la luna. Wrap me in the banner I made, put me away. Me siento libre... Más bien, liberada. Soy consciente de cada uno de mis movimientos, siento el esfuerzo de mis piernas al subir aquella cuesta empinada (cada día la veo más plana). Observo mi respiración y cómo se contraen mis músculos. Wrap me in the banner I made, burn me away. Me siento segura, o al menos tengo un sentido de seguridad imposible de alcanzar en el día. La soledad me resguarda, el aire nocturno, el anonimato de la madrugada. Si la noche tiene alas, son enormes y me encierran dentro para acunarme con una nana suave como esa brisa que trasnocha conmigo. Las nubes son grises, pero no son enemigas. La noche es tétrica y reluciente, como aquel famoso oxímoron en Paradise Lost: 

No light, but rather darkness visible / Served only to discover sights of woe 


martes, 21 de julio de 2015

Cuasi-aniversario de la Mujer Azul

Cuarto intento. I'm gonna run to the river, gonna throw a blue bouquet. Rompo el silencio buscando alguna clase de vacío legal en el trato hecho conmigo misma que ni siquiera nadie más (tú) recordará (recordarás). Una estampida de más de cincuenta y cinco elefantes en mi pecho aplastándome, mis letras pesan más de dos toneladas cada una. La desilusión de todo lo que creía saber a ciencia cierta y en realidad ha sido el desconcierto que me ha dejado más aturdida que cincuenta y cinco golpes en la cabeza. El desencanto que llena el saco que arrastro conmigo de un lado a otro, en él meto toda la tristeza que se me desborda: me cuelga de las pestañas, se desliza por mis mejillas, se atasca en mis comisuras. 

He enumerado en mi cabeza todas las cosas que me han ocurrido en el último año: buenas, malas; horribles, increíbles. Quise reinventarme. Es una lucha diaria, constante. Destruir y construir. And I wanna see 'em rolling, rolling back. Vi salidas que no existían y puentes que no podían edificarse. Soñé. Subí al Paraíso y me estrellé contra el cemento, una caída estelar: más de tres mil seiscientos metros. Más, mucho más. Vi la corrupción de mi cuerpo: mis huesos podridos, mis músculos oxidados. El proceso no se detiene, estoy mudando piel como una serpiente, estoy metamorfoseando como una oruga a mariposa. Me mordí y me infecté de mi propio veneno: ahora me queda sacarlo de dentro de mis entrañas. I will settle in and dream, 'cause it's alright, alright, to see your ghost.

Más que una muerte quiero verlo como mi renacer. Hace un año tuve que ser realmente consciente de que tenía que rehacer mi vida, de que tenía que dejar de hacerlo todo al revés. Reconstruir todo desde los cimientos fue demasiado tarde para la idea conjunta que quería de los dos, pero no para mí. Siempre pienso en todo lo que gané en los últimos años y he ido perdiendo sin realmente apreciar todo lo que he ido ganando a medida que fui dejando cosas por el camino. Creí en un siempre auténtico, bonito, de cuento. Ahora sé que la única eternidad que compartiremos será la de siempre estar separados. Tengo que aceptar una realidad que nunca creí que fuera a ser la mía: el duelo incansable a través del cual camino, un desierto árido a veces; un bosque insondable otras. 

(Es hoy el funeral. Fue hoy. No, no quiero que vengas, no lo habrías hecho de todos modos. No eres 100% feliz, pero al menos no estás conmigo. Ahora veo que también esto se aplica a mí y me cuesta horrores palparlo, aceptarlo. La aceptación es el paso que me queda grande. Te habría seguido hasta los mismísimos avernos. Te diría que te quiero, pero no puedo hacerlo: no sé quién eres, no sabes quién soy ya. Aunque lo haría igualmente, siempre lo hice. No marcaría ninguna diferencia. Fin. No volverías de todos modos. Adiós.)

Entre todas mis desgracias y mis victorias la única meta que persiste y lucho por conservar es la de tenerme a mí. Gracias. They're gonna be cool, happy, genius heroes: I'm gonna miss them so much. 

miércoles, 8 de julio de 2015

My Blue Coco HD (I)

Este lugar está embrujado, me retumbó en los oídos. Siempre vuelvo. Y entonces vuelve siempre a mí la claustrofobia. Es el ciclo inevitable. Entro por la puerta y a veces no lo noto. Comienza a escocer dentro de repente. Es una presión en el pecho inaguantable, pero a la vez hay demasiado espacio dentro para el aire: se me ensanchan los pulmones para que quepa el pánico de la proyección de mi pesadilla y comienzo a hiperventilar sin quererlo. Esa es la maldición de aquel lugar embrujado: nunca deja de estarlo. Yo he esperado que se desvanezca el hechizo. Me he sentado a esperar como quien permanece al lado del teléfono con los brazos cruzados y la mirada fija. Finalmente los avances son falsos, no recibo garantías por parte de ni una de las esquinas de este sitio perverso. Cumplo aquí mi condena. Aquí y en otros cinco mil quinientos veinte detestables sitios distintos. Sentenciada a mirar hacia la columna y ver una y mil veces en ella inscrito mi castigo: aquí yacen los restos inútiles de ti, me dice; aquí yacen tus recuerdos imborrables de aquel pecado. Todo aquello que se me quema en la piel y me penetra de costado a costado. Comienzan pues las náuseas, la repulsión, me juro no volver jamás. Quién pudiera nunca volver a cruzar aquel umbral endemoniado. Cada centímetro de pared, de suelo.. están envenenados todos los rincones de este sitio dañino. Pero siempre vuelvo. Y el ciclo se repite. Hasta que deje de volver o hasta que deje de doler.

Hannibal

martes, 7 de julio de 2015

Los resultados estarán en diez días

Esperando.   
                              Esperando.  
 Esperando.  
                                                                   Esperando.   
Esperando.    
E s p e r a n d o. 
Esperando.
Y esperando. 
Y en la espera me estoy perdiendo.
Esperando, esperando, esperando, esperando, esperando, esperando, esperando...
Esperando la fecha de caducidad. O... No sé, algo. Alguna cosa, esperando alguna cosa. Que no sea cierto.
Que no se cumpla el pronóstico.
Que los días no estén contados. 
¿Cuántos latidos quedan? 
No lo sé, aquí seguimos esperando.
Y voy cayendo.
Cayendo.                                     
Cayendo.                                                                        
Cayendo.                                                                                                             
Caída abismal.
Un abismo negro en mis entrañas
tan oscuro y tan denso,
plagado de h u e c o s también:
cráteres dentro del pozo,
agujeros deshilachados, sin remendar.

esperoyesperoyesperoyes
peroyesperoyesperoyesperoyesperoyesperoyesperoyesperoyesperoyesperoyesperoyes

                                        estamos
perdiendo                                     
                                                              la
señal                                                         
(ruido)

s i l e n c i o