miércoles, 5 de diciembre de 2012

"El equilibrio es imposible cuando vienes y me hablas de nosotros dos."


 El problema está en que me he desequilibrado, sin querer, y no sé volver. Nada tiene sentido, ¿eso no se supone que ocurre cerca de los treinta? El desengaño de la vida, el pesimismo, la pérdida de la fe. Todavía no me consigo equilibrar. ¿Se alcanza acaso el equilibrio? Se supone que de eso sirven estos años, para sentar bases, para entender, para formar... ¿Cumplen todas las expectativas? Todo apunta a una negativa, casi total y absoluta.


Je ne veux pas mourir sans avoir compris pourquoi j'avais vécu.

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