No puedo creer que me haya dejado arrastrar hasta aquí otra vez. Casi veinticuatro horas, entre las primeras veinticuatro y cuarenta y ocho son las peores. Después de setenta y dos ya has perdido la percepción del tiempo, medianamente, estas estimaciones no siempre son demasiado exactas. Luego solamente recuerdas en días, en semanas. No sé qué ocurre todavía después de meses. Tengo miedo de averiguarlo. De tener que averiguarlo. Estoy aquí de nuevo. Siento que me estoy ahogando y las ganas incansables se me salen por todas partes. Otra vez, otra vez. Mi reino de paz, mi pequeño reino de paz. Casi corrupto. Casi. well, I need to gather myself and regroup
Cuánto quisiera poder franquear mis propios muros, acabar con la defensa: arqueros listos para disparar flechas en llamas desde las torres de la muralla, derribados. Unos veinte arietes en la fortaleza de piedra. Catapultas, jinetes a caballo, espadachines, milicia. Cualquier cantidad del más grande ejército medieval, feudal, lo-que-sea. Me encantaría tomarla entre mis dedos, deshacerla como si fuera simple plastilina, y además acertar. Acertar, acertar, la eterna búsqueda, el imperativo, la norma. Hacer siempre lo incorrecto es una forma de acertar, vaya tontería. Lo correcto, lo correcto, lo correcto como dogma. ¿Qué es lo correcto? No lo sé, pero sigue haciéndolo, lo estás buscando, casi lo estás palpando.
Estoy llena de un pavor tan intenso que me ha dejado paralizada. Otra vez, otra vez. Miedo de edificar demasiado bien esos muros, quedarme encerrada dentro. Aunque luego viene el terror porque siento que estoy construyendo a orillas del mar, la arena se va con las olas y deja todo esto en un triste bulto entre la espuma y la sal. Resulta espeluznante incluso mirarme al espejo. A veces solamente veo ruinas. Me hundo entre la vergüenza y la pena. Estoy cavando una tumba constantemente, pero ¿para quién?
"How did you manage to walk away unscarred? I'm covered in scars."
