Mis sueños cercenados yacen en alguna superficie baldía. Incapaz de agarrar mi caos de ninguna manera apenas logro respirar tranquila. La niebla. Todavía recuerdo la niebla. Sí, esa niebla. Podríamos habernos quedado ahí suspendidos o caminando sobre la luna, pero aquella realidad es tan lejana que creo que es ese gran recuerdo el que me mutila los sentimientos y hace que se desborde el desastre que soy. Volvió la niebla otro día que el frío me caló hasta los huesos al bajarme del tren y apenas se veían los edificios y yo sabía que caminaba hacia la sentencia que, de nuevo, yo misma había firmado. Cavo mi propia tumba una y otra vez. Yo también: caí en flechas, muriero(n) to(do)s. ¿Se puede decir? Jamás leas esto. Jamás lo harás. Realmente no es tan importante pero de nuevo en mi mente he imaginado mi discurso incesante en que callas. Me estremezco sólo de pensar en escuchar las palabras que confieso de camino a la estación de metro: una grabación de cinco minutos relatando las posibilidades que azotan mi existencia. Aquí confluye todo. Y la luna, ¿brillaba así ayer la luna? Cada vez más helada (yo), cada vez menos amarilla (ella), cada vez más menguante (ambas). Sueño de una noche de invierno. Me quedé atrapada en alguna que otra noche de verano, o alguna tarde. Me quedé atrapada en demasiados lugares. Volví, volví allí un día de camino a casa y me senté y lloré. Yo también he flotado en nubes etílicas y de mí han llovido palabras. A veces granizaban y le caían al pobre en la cabeza y no tenía escapatoria. Incansable, siempre incansable con esto de las palabras. Lo que pretendía ser un respiro, un delirio cómico, ha acabado acongojándome en un retorcido giro de los acontecimientos.
Creo que me quedé desperdigada en la superficie de la luna y sin gravedad no puedo recuperar mis trocitos. Mis palabras siguen resonando en mis oídos, congeladas. Ejecutándome. La guillotina. Tuer la femme; elle qui reste là, dans la lune. Ay ay ay. Acribillada, soy un queso gruyère. La angustia: je me réveille; je me souviens. The long and winding road.
(les interrumpimos con una breve pausa. su interlocutora acaba de recordar que se comió un bol de cereales hace unas cuatro horas y entonces hizo una breve pausa. esta será menos breve. en unos instantes seguiremos con nuestra programación. disculpen las molestias y gracias por seguir con nosotros)
Ay. A mí sí me gustan las comas, casi siempre, pero a veces sobran, sí, sobran. Robo realidades paralelas. Los eventos se desenvolvieron en unas 24 horas, give or take. Lo realmente culminante ocupó casi diez. Sunday Morning. Encased in case I need it. The clasping casement, enclosed. Mmmm. Todos los miércoles me acordaba de lo mismo, escribí. Son días largos, paso mucho rato sola. Me quedo dormida, no llego a clase, como sola, me doy varios paseos en metro y/o autobús y tren. Weightless. Preposterously blooming in the gloom. Y sólo una vez. Luego silencio. Silencio eterno, throw me a bone, will ya? Me desespero to the moon and back, amigos.
Tráeme un edredón, que sopla esta brisa helada y tengo frío de no escuchar nada.
(no llevo nada bien los asuntos inconclusos)
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