Crees que te vas a morir, pero no. No te mueres. Los minutos no se paran, aunque parezca que sí, no se paran y no te mueres. No te caes por un barranco, no atropellas a nadie. Nada. La vida sigue. Crees que va a ser mil veces peor de lo que luego resulta siendo. Quizás sea porque lo imaginaste tan terrible que tu ficción superó con creces a la realidad. Y no te mueres. Las calles siguen ahí donde las dejaste, los recuerdos siguen ahí: te paras, los miras, y sigues caminando. Parece terrible y mundanamente sencillo. Quizás es que lo es. Hay paz, hay dolor y hay paz. Y no te mueres. Creo que eso es lo más importante de todo, que piensas que va a ser insoportable, pero no te mueres. Lo que deseaste imposible se hace realidad y se cierne sobre ti pero no logra engullirte, no te asfixia. ¡Qué bien! No te mueres, y menos mal. Todas estas palabras van brotando, pero ya no van a parar al mismo lugar, ya no saben ir hacia allí. No encuentran ese viejo camino, aquel arado por mis pies que se arrastraban una y otra vez para llevarme a morir al mismo sitio una y otra vez. Mis palabras ya no encuentran el camino. Será porque no me morí.
![]() |
| Hannibal |

No hay comentarios:
Publicar un comentario