No sé juntar una palabra con otra para lograr encapsular aquellas horas de algún modo. Es más, en el tiempo que he tardado en intentar averiguarlo todo se ha deshecho y aquellas dichosas horas aguardan intranquilas su fin. La cuestión ha perdido el poco sentido que parecía poder haber cobrado en algún momento. Quise pues convertirte en mundano, gris: forcé una brocha empapada en la bruma incansable hacia tu semblante. Te quiero creer insulso, totalmente apagado. En mi visión tu pelo ha perdido su brillo y tus ojos tienen un fino velo que no me deja verlos. Ahora tacho tu rostro y tacho tu vida, pero no consigo que dejes de existir. Tísico, piel mortalmente pálida, sinsentido. Imagino además tu voz muerta que se pierde entre balbuceos absurdos. Tus labios se secan y se encogen y van desapareciendo. Te has deformado por completo. Es ahora cuando creo poder poner mis ideas en orden y mirar a través de ti. I feel it closing in, day in, day out, day in, day out --se acerca el momento. Las horas han pasado más rápido que cualquiera de los demás días. O eso creo. Voy avanzando hacia atrás. Llevo la cuenta, claro, cómo no: comienzan a brillarme los ojos con la mirada cansada. Mi anticipación es inextinguible. Ojalá se fuera diluyendo en el tiempo, ya imagino el perfil ausente y yo muerta de miedo cayéndome al vacío de preguntas sin responder que chocan con los muros de esta tristeza inefable. Ya comienzo a verlo a lo lejos, ya me tiemblan las piernas, ya estoy de nuevo en el punto de partida.
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