Fue así como terminó. Alguna pequeña ninfa que corre en el bosque rojo piensa que no tendría que haber acabado nunca. Cansados, ensangrentados, destrozados. Juntos para estar siempre separados. Comienza el camino, supongo. Y parece que el adiós se repite en bucle y que nunca es la última vez y sé que voy a desaparecer pero te suplico prórrogas y prórrogas y tengo tantas preguntas que se me quedan en la punta de la lengua y de los dedos y las pestañas, de donde solamente caen como gotas y de la garganta gritan ahogadas. ¿Qué me queda? ¿Una historia? ¿Una vida? ¿Y el futuro? ¿Y las palabras? ¡Metafísica estáis!

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